El
trabajo doméstico, asociado a actividades de aseo,
limpieza e higiene es indispensable para reducir los riesgos
y proteger la integridad de los experimentos. Los procedimientos
deberán basarse en el mayor grado de riesgo al que
se pueda enfrentar el personal en los procesos experimentales.
El personal del laboratorio es responsable
de limpiar los bancos de trabajo, el equipo y las áreas
que requieran conocimientos técnicos especializados.
Entre las actividades más importantes se citan entre
otras las siguientes:
- El laboratorio se debe mantener limpio, pulcro y ordenado.
- Las superficies deberán estar limpias y libres de
químicos, vidriería y equipos de poco uso. La
disposición de desperdicios o químicos viejos
o sin uso debe realizarse a la mayor brevedad, siguiendo las
instrucciones que al respecto dan los fabricantes y o los
supervisores de seguridad.
- El acceso a los lavamanos, duchas lavadoras de ojos, duchas
de seguridad y extinguidores nunca deberá estar bloqueado.
- Los pasillos y circulaciones deberán estar libres
de obstrucciones.
- Las instalaciones eléctricas deberán revisarse
con regularidad para asegurar que las mismas se encuentran
en buenas condiciones (polarización, tierras, dispositivos
de protección, capacidad).
- Los cilindros de gases a alta presión deberán
estar debidamente asegurados para evitar que puedan llegar
a caerse.
- Barrer o aspirar está prohibido. Solo se puede aspirar
con equipos aspiradores especiales que dispongan de un filtro
HEPA en el sistema de descarga. La razón es que esta
actividad genera una gran cantidad de aerosoles.