Toda
la ropa de protección personal debe ser limpiada, lavada
y distribuida por el laboratorio. Los elementos contaminados
con sangre y otros elementos potencialmente infecciosos o
peligrosos deben ser manejados lo menos posible y descontaminados
preferiblemente en el autoclave antes de ser enviados a la
lavandería. El personal que tenga a cargo el manejo
de este tipo de ropa deberá utilizar los elementos
de protección personal adecuados.