INTRODUCCIÓN
Las cabinas de seguridad biológica (CSB), comúnmente
conocidas como cabinas de bioseguridad, forman parte de un
grupo de equipos destinados a mejorar las condiciones generales
bajo las cuales se realizan una gran variedad de actividades
en los laboratorios clínicos y de investigación
en el área de salud pública. Estas actividades
abarcan desde procesos rutinarios para la identificación
de microorganismos hasta actividades especializadas de investigación.
Así mismo, son igualmente conocidas con diversos nombres
tales como “gabinetes de bioseguridad”, “campanas
de flujo laminar” y “purificadores”, entre
otros, el término “flujo laminar” se utiliza
también comúnmente para identificarlas. Los
equipos son los que garantizan la existencia de ambientes
controlados, indispensables para realizar actividades que
por sus características resultan potencialmente peligrosas
para la salud del hombre y del ambiente. Por otra parte, algunas
de las cabinas protegen el estado de los productos o cultivos
objeto de la investigación.
La concepción y desarrollo
de este tipo de equipos se inició a principios del
siglo XX, cuando se diseñó una caja de aislamiento
microbiológico, la cual se mantenía a presión
negativa. Disponía de un filtro de ingreso y el aire
finalmente se extraía de la misma a través de
un frasco que contenía una solución desinfectante.
En 1943,1Van Den Ende, diseñó
y construyó la que puede considerarse como la primera
cabina de seguridad biológica, en la cual se generaba
un movimiento de aire hacia el área contenida a través
de un quemador, colocado sobre el conducto de extracción
o chimenea. Dicho diseño fue refinado y hacia 1953
se logró una versión de las cabinas conocidas
hoy en día como Clase I, aunque con filtros fabricados
en lana de vidrio que únicamente proporcionaban, como
máximo, una eficiencia del 95%, de forma que el aire
de extracción debía ser incinerado.
Personal
and Product Protection: A Guide to Biosafety Enclosures, Labconco
Corporation.
http: www. labconco.com.